Que llegue
menos gente
y compre
mucha más.
Un embudo no es una landing bonita. Es un camino con filtros: la publicidad trae, el cuestionario descarta, el chatbot calienta y a tu comercial solo le llega quien puede y quiere comprar. Menos llamadas, mejores llamadas.
Filtrar antes
de hablar.
Casi todo el dinero que se pierde en publicidad no se pierde en el anuncio: se pierde después. Tráfico que aterriza en una web genérica, formularios que recogen a cualquiera y un comercial quemado llamando a gente que no tiene presupuesto ni prisa.
El embudo pone tres filtros antes de esa llamada. Cada uno quita gente. Eso es lo que buscamos.
Cada filtro te ahorra dinero
Descartar a alguien en un formulario cuesta cero. Descartarlo en una llamada de 40 minutos cuesta lo que cobra tu comercial.
Nadie llega en frío
Antes del cierre, el lead ya ha contestado preguntas y ha tenido una conversación. Sabe lo que cuestas.
Se mide tramo a tramo
Cuando algo no funciona sabes exactamente dónde: en el anuncio, en la landing, en el cuestionario o en el cierre.
Funciona a las once de la noche
El cuestionario y el chatbot no tienen horario. La mayoría de la gente rellena formularios cuando tu oficina está cerrada.
Cada filtro te ahorra dinero
Nadie llega en frío
Se mide tramo a tramo
Funciona a las once de la noche
El recorrido, tramo a tramo
La publicidad no vende: compra atención
El anuncio tiene un solo trabajo: que la persona correcta haga clic y la incorrecta pase de largo. Por eso hablamos de un problema muy concreto y ponemos el precio o el requisito a la vista cuando conviene.
Un anuncio que le gusta a todo el mundo te trae a todo el mundo. Y atender a todo el mundo cuesta dinero.
Es el único tramo donde pagas por cada persona. Todo lo que filtres aquí te sale gratis después.
El clic aterriza en un sitio hecho para eso
Nunca a la home. Según el caso, el anuncio lleva a una landing específica — una sola oferta, una sola acción — o directamente a un cuestionario. Landing cuando la oferta se entiende sola y el ticket es bajo; cuestionario cuando el servicio es a medida y necesitas datos antes de hablar.
En muchos embudos usamos las dos: la landing explica y convence, y el botón lleva al cuestionario.
Si el mensaje del anuncio y el de la página no son el mismo, pagas el clic y pierdes la persona en cuatro segundos.
El cuestionario hace las preguntas incómodas
Presupuesto, plazo, tamaño del proyecto y quién decide. Preguntas que un comercial tarda veinte minutos en sacar y que aquí se responden solas antes de que hables con nadie.
Es a propósito que alguna moleste: quien no está dispuesto a contestar tampoco está dispuesto a comprar.
Aquí se cae la mitad de la gente. Esa mitad es exactamente la que te habría hecho perder la semana.
Cada respuesta suma puntos y decide el camino
Cada respuesta tiene una puntuación que tú defines conmigo. La suma coloca al lead en un semáforo: verde va al chatbot con prioridad y a la agenda del comercial, ámbar entra en seguimiento para dentro de unos meses, rojo recibe una respuesta honesta y no consume ni un minuto de tu equipo.
Nadie se queda sin respuesta. Pero no todos van al mismo sitio.
Sin este paso, tu comercial trata igual a quien tiene 40.000 € y a quien tiene 400. Y se le nota.
El chatbot habla y acaba de filtrar
El cuestionario da datos; el chatbot da contexto. Resuelve las dudas que frenan la compra, confirma lo que el formulario dejó a medias, cuenta el precio orientativo si toca y agenda la llamada o la visita en el hueco real de tu calendario.
También detecta a quien se colocó en el tramo alto de presupuesto sin serlo, y lo baja de semáforo sin drama.
Un lead que ya ha tenido una conversación llega a la llamada sabiendo qué haces, cuánto cuestas y para qué habláis.
Al cierre llega caliente y con contexto
El comercial abre la ficha y ya tiene las respuestas del cuestionario, la conversación completa, la puntuación y qué se le prometió. No hay que empezar por «cuéntame un poco de tu proyecto».
Se habla de la solución, no de si esta persona encaja. Eso ya está decidido tres tramos antes.
Es el único tramo donde hace falta una persona. Y por eso es el que más caro sale malgastar.
Tres personas rellenan
el mismo cuestionario
Cita el jueves a las 10:00 con el presupuesto orientativo ya aceptado. El comercial entra a cerrar, no a explicar.
El mismo esqueleto, cuatro montajes
Embudo estándar
2 filtrosPublicidad, cuestionario, calificación, chatbot y cierre humano. Dos filtros antes de que alguien de tu equipo coja el teléfono.
Nada: es la base. Lo que se ajusta son las preguntas y el corte de puntuación.
Necesita volumen: por debajo de 150 clics al mes los números no dicen nada.
Cuatro fases hasta
el primer cierre medido
No se enciende la publicidad hasta que el camino entero está montado y medido. Encender antes solo sirve para pagar por comprobar que algo falla.
Un embudo no
arregla una oferta
que no interesa
Estas son las cuatro formas de tirar el dinero que vemos más a menudo. Si estás en alguna, lo decimos antes de cobrarte un montaje.
Mandar los anuncios a la home
La home habla de todo, así que no convence de nada. El visitante se va a mirar el menú y desaparece.
Una página por oferta, con la misma promesa que el anuncio.
Un formulario de nombre y teléfono
Recoge a todo el mundo por igual, así que tu comercial no sabe a quién llamar primero ni de qué hablar.
Preguntas que puntúan y ordenan la cola de llamadas.
Chatbot que promete lo que no puede
Un bot suelto sin tus precios ni tus condiciones genera citas que luego hay que deshacer.
Guion cerrado, precios reales y paso a persona cuando toca.
Escalar la publicidad antes de medir
Duplicar presupuesto con un embudo sin afinar es duplicar la pérdida, no los clientes.
Primero el tramo peor, después el presupuesto.
Mandar los anuncios a la home
Un formulario de nombre y teléfono
Chatbot que promete lo que no puede
Escalar la publicidad antes de medir
Pasaron de 60 llamadas basura a 14 visitas que se firman
Cuestionario con presupuesto en tramos, puntuación por respuesta y un chatbot que confirma la obra antes de dar cita. El equipo dejó de perseguir y empezó a presupuestar.
Si el embudo no filtra, seguimos gratis
Firmamos cuántas conversaciones cualificadas tiene que darte al mes, y qué pasa si no llegan.
Cláusula de resultado
Acordamos por escrito cuántas conversaciones cualificadas al mes tiene que traerte el embudo. Si no llega, seguimos ajustando campaña, cuestionario y chatbot sin cobrarte una hora más.
- Cualificada quiere decir lo que pactemos: presupuesto declarado, decisor y necesidad. La definición va escrita en el contrato, no la improvisamos después.
- Hace falta una inversión publicitaria mínima y cuatro semanas de datos: por debajo de eso no hay señal, solo ruido, y prometerte algo sería mentirte.
- Los leads los tienes que atender en menos de 24 horas. Un embudo que filtra bien y muere esperando respuesta no es un problema del embudo.
- Si somos nosotros los que no llegamos, el tiempo extra lo ponemos nosotros. Lo que no cubre la garantía es tu presupuesto de publicidad.
Va firmado en el contrato, no dicho en una llamada. Si no lo cumplimos, lo pagamos nosotros con nuestro tiempo.
Lo que suelen preguntar antes de montarlo
¿Cuántas llamadas
tiras a la basura al mes?
Cuéntame qué vendes y a cuánto. Te dibujo el embudo que montaría, con las preguntas del cuestionario y el corte de puntuación, antes de que decidas nada.