Lo que nos preguntáis antes de contratar

Están agrupadas por servicio. Si buscas algo concreto, usa el buscador del navegador con Ctrl+F: es más rápido que un índice. Y si tu pregunta no está aquí, escríbenos y la contestamos — probablemente acabe en esta página.

Lo primero de todo

¿Cuánto cuesta trabajar con vosotros?

No tenemos tarifa fija, y es a propósito: cada proyecto se presupuesta desde cero según lo que necesita ese negocio. Una marca que empieza y una tienda que ya factura no necesitan lo mismo, así que no tendría sentido cobrarles lo mismo. Primero miramos tu negocio y te decimos qué haríamos y en qué orden; de ahí sale un presupuesto con el alcance, el plazo y el precio cerrados por escrito. Ese precio no cambia a mitad de proyecto: nunca vas a recibir una factura con una cifra que no hayas aprobado antes.

¿Cuántos sois y quién hace el trabajo?

Tres socios: uno dirige el proyecto y monta los sistemas, otro hace diseño y dirección de arte, y otro programa. No subcontratamos ni hay gestores de cuenta: hablas con quien está haciendo tu trabajo.

¿Dais garantía de resultados?

En lo que se puede medir, sí, y va firmado en el contrato: conversión en la tienda, conversaciones cualificadas en los embudos y tiempo de respuesta en los sistemas con IA. Si no llegamos a la cifra que hemos firmado, seguimos trabajando gratis hasta llegar. Donde no hay una métrica objetiva —una identidad de marca, por ejemplo— no prometemos números, porque sería mentirte.

¿Cómo se paga?

La mitad al empezar y la mitad al entregar. En proyectos de varias semanas lo partimos en tres pagos por hitos. El servicio mensual se paga mes a mes y no tiene permanencia.

¿Hay permanencia?

No. El servicio mensual se para avisando con quince días. Si hace falta atarte con un contrato para que te quedes, es que el trabajo no está funcionando.

¿Qué pasa si no me gusta el resultado?

Cada proyecto lleva una ronda de cambios incluida sobre la propuesta elegida. Y si en la primera entrega vamos claramente desencaminados, la rehacemos: eso es un error nuestro de interpretación, no un problema tuyo.

¿Trabajáis con negocios pequeños o que están empezando?

Sí, siempre que haya algo que vender y alguien decidiendo. Lo que no hacemos es cobrarte una tienda entera cuando lo que necesitas es validar si tu producto interesa: en ese caso te lo decimos y te proponemos algo más pequeño o nada.

¿Cuánto tardáis en responder cuando escribo?

Menos de 24 horas laborables, siempre por escrito y siempre una persona. Antes de contestarte miramos tu web y tus redes, así la primera respuesta ya lleva algo concreto.

¿Estáis en España? ¿Hay que ir a algún sitio?

Estamos en España y trabajamos a distancia con todo el país. Las reuniones son por videollamada; si un proyecto pide ir en persona, se dice en el presupuesto y va incluido.

Campañas y contenido

¿Las imágenes están hechas con IA? ¿Se nota?

Sí, y no debería notarse. La IA es la cámara, no el director: el encuadre, la luz, el estilismo y el retoque final los decide una persona. Antes de firmar nada te enseñamos piezas nuestras para que juzgues tú si el nivel te vale.

¿Tenéis que quedaros con mi producto?

No hace falta enviarnos nada. Trabajamos con las fotos que ya tengas del producto, aunque sean de móvil sobre una mesa: lo que necesitamos es ver bien el corte, el tejido y los detalles. Si el producto es muy complejo te pedimos tres o cuatro fotos concretas.

¿Puedo usar las piezas en publicidad de pago?

Sí, sin límite y sin pagar derechos aparte. Lo que producimos para tu marca es tuyo: web, redes, anuncios, catálogo o cartelería. No cobramos por usar tu propia campaña.

¿Y si la IA no respeta un detalle de mi producto?

Se corrige. Es lo normal en la primera ronda: un botón que cambia de sitio, una costura que desaparece. Revisamos pieza a pieza contra el producto real y lo que no cuadra se rehace antes de entregarte nada.

¿Esto sustituye a un fotógrafo?

Para catálogo, campañas de temporada y contenido de redes, sí, y a un coste que no tiene comparación. Para una campaña de imagen donde el valor está en una persona real y reconocible, no: ahí te diremos que contrates a un fotógrafo, y si quieres te recomendamos a uno.

Vídeos cinematográficos y anuncios

¿Se nota que el vídeo está hecho con IA?

Depende de cuánto se trabaje después. Lo que delata a un vídeo generado es la luz plana, las caras de banco de imágenes y la falta de grano: por eso escalamos a 4K, estabilizamos, añadimos grano y montamos a mano. Antes de firmar te enseñamos piezas nuestras para que juzgues tú el nivel.

¿Necesitáis que os mandemos el producto o grabar algo?

No hace falta rodar nada ni enviarnos nada. Trabajamos a partir de fotos que ya tengas del producto, del local y del logo. Con unas veinte imágenes decentes hay material de sobra para fijar el estilo.

¿Y si el producto sale distinto en cada plano?

Es el fallo más común de la IA generativa y es justo la fase 04 del proceso. Se corrige plano a plano contra tus fotos reales, y lo que no aguanta una pantalla grande se vuelve a generar. Un solo plano con el producto mal hace dudar de los otros trece.

¿La voz también es generada?

Sí, locución sintética en español con la entonación elegida entre varias pruebas, y lipsync si hay alguien hablando en cámara. Si prefieres tu voz o la de alguien de tu equipo, se graba y se monta igual: en la voz la IA no es obligatoria.

¿Los vídeos son míos? ¿Puedo usarlos en publicidad de pago?

Son tuyos y sin límite de uso: web, redes, anuncios, televisión o pantalla en tienda. No cobramos derechos aparte por usar tu propia pieza, y te entregamos también los planos sueltos por si mañana quieres montar otra versión.

¿Esto sustituye a una productora?

Para anuncios de marca, vídeo de producto y contenido de redes, sí, y a una fracción del coste. Para una pieza donde el valor está en una persona real y reconocible, o en un lugar concreto que hay que documentar, no: ahí te diremos que contrates un rodaje.

Tienda online y conversión

¿Sobre qué plataforma la montáis?

Depende de lo que vendas. Si tu negocio es catálogo, stock y envíos, casi siempre Shopify: te lo dejamos montado y lo llevas tú sin depender de nadie. Si necesitas algo que las plantillas no dan, lo hacemos a medida con Next.js. La decisión te la explicamos con sus dos pegas, no solo con sus ventajas.

Ya tengo tienda. ¿Hay que rehacerla entera?

Muchas veces no. Si la base aguanta, tocamos lo que de verdad pierde ventas: ficha de producto, velocidad y checkout. Rehacerla entera cuando no hace falta es la forma más cara de no arreglar nada, y lo miramos antes de proponerte presupuesto.

Si cambio de web, ¿pierdo lo que tengo en Google?

No, si la migración se hace bien. Se mapean todas las URLs antiguas a las nuevas con redirecciones permanentes y se vigilan las posiciones las semanas siguientes. Sin eso, una web nueva puede costarte meses de tráfico: por eso va incluido y no como extra.

¿Podré cambiar textos, precios y productos yo solo?

Sí, y es parte de la entrega. Te grabamos vídeos cortos con lo que vas a tocar cada semana. Una tienda que tienes que pedirnos permiso para actualizar es una tienda que se queda vieja en tres meses.

¿Qué pasa si la conversión no sube?

Está firmado en el contrato: fijamos juntos la cifra objetivo antes de empezar y, si a los tres meses de publicada no está ahí, seguimos trabajando gratis hasta que llegue. Las condiciones concretas están escritas en esta misma página, no en la letra pequeña.

¿Hay mantenimiento después?

Opcional y sin permanencia. Actualizaciones, copias de seguridad, vigilancia de velocidad y un informe mensual de qué está pasando. Puedes llevarlo tú perfectamente; si prefieres no pensar en ello, lo llevamos nosotros.

Identidad de marca

¿Cuánto tardáis?

Depende de lo que haya que construir: no es lo mismo un logotipo con su sistema que una marca desde cero con naming y packaging. El plazo va cerrado por escrito en el presupuesto, con las cuatro fases y lo que se entrega en cada una, y no cambia a mitad de proyecto.

¿Cuántas propuestas de logo enseñáis?

Dos, bien trabajadas y aplicadas en contexto real. Enseñar diez suena generoso pero significa que ninguna está pensada: es pasarte a ti una decisión que deberíamos haber tomado nosotros.

¿Puedo quedarme con mi logo y rehacer solo el resto?

Sí, y a veces es lo más sensato. Si tu logo funciona y lo que falla es el color, la tipografía o cómo se aplica, lo decimos y trabajamos solo eso.

Sistemas con IA

¿Cuánto tardáis en montarlo?

Depende de cuántos procesos entren y de lo rápido que tengamos los accesos. Lo que más tiempo lleva no es lo técnico: es decidir qué tiene que preguntar y qué no debe contestar nunca. El plazo concreto va por escrito en el presupuesto.

¿El cliente nota que le contesta un robot?

Nota que le contestan rápido, que es lo que le importa. No fingimos ser una persona: se presenta como asistente y pasa la conversación a vosotros en cuanto se sale del guion.

¿Qué pasa si preguntan algo que no sabe?

Se detiene y avisa. Preferimos que diga «esto te lo confirma el equipo enseguida» antes que improvisar un precio. Un dato inventado cuesta más caro que una respuesta lenta.

¿Funciona con mi WhatsApp de siempre?

Sí, se monta sobre el número que ya usas para que el cliente no note el cambio. Si prefieres separar el número comercial del personal, también.

¿Qué pasa si el sistema no responde como habíamos dicho?

Está firmado: el tiempo de respuesta y el porcentaje de mensajes que resuelve solo van en el contrato. Si el primer mes no se cumple, lo seguimos afinando sin cobrarte. Y si vemos que tu negocio no necesita esto, te lo decimos y paramos la cuota.

Embudos de venta

¿Cuánto tardáis en tenerlo funcionando?

Depende del embudo y del sector, y el plazo va cerrado en el presupuesto. Lo que sí es fijo es el orden: al principio no se diseña nada, se cierran los números, porque de ahí sale el presupuesto de publicidad y el corte de calificación.

¿Cuánto hay que invertir en publicidad?

Por debajo de unos 150 clics al mes los datos no dicen nada y estarías decidiendo a ciegas. Lo calculamos al revés: cuántos cierres necesitas, cuánto puedes pagar por cliente y de ahí sale el mínimo.

¿No pierdo clientes por filtrar tanto?

Pierdes conversaciones, no clientes. Quien no está dispuesto a contestar cuatro preguntas tampoco iba a comprar. Y nadie se queda sin respuesta: al que no encaja se le contesta con honestidad y recursos.

¿Sirve si vendo un producto barato?

Sí, pero con otro montaje: se quita el cuestionario y el chatbot pasa a ser el único filtro. Es el «embudo corto». Si el ticket es bajo, meter fricción antes de la compra te cuesta ventas.

¿Qué pasa si el embudo no funciona?

Se mide tramo a tramo, así que se ve exactamente dónde se cae: anuncio, landing, cuestionario o cierre. Cada semana se toca lo que peor rinde. Si el problema es que la oferta no interesa, te lo decimos antes de cobrarte un montaje.

¿Garantizáis un número de clientes?

Garantizamos conversaciones cualificadas, no clientes: cerrar la venta la haces tú y no controlamos cómo hablas con ellos. Lo que sí va firmado es cuántas conversaciones cualificadas al mes tiene que darte el embudo, y si no llega seguimos ajustándolo gratis.

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