Atención
Contestas lo mismo veinte veces al día, y de noche no contesta nadie.
Atención que responde, reserva y solo te pasa lo que importa.
No vendemos un chatbot y luego buscamos dónde encaja. Miramos el negocio entero, vemos por dónde se te van las horas y el dinero, y montamos lo que haga falta: atención que responde sola, un CRM que se rellena solo, presupuestos que salen sin que los escribas o tus herramientas hablando entre ellas. A veces son las cuatro. Muchas veces es una.
Miramos estas cuatro áreas antes de proponerte nada. De ahí sale qué sistema te hace falta y, sobre todo, cuál no.
Contestas lo mismo veinte veces al día, y de noche no contesta nadie.
Atención que responde, reserva y solo te pasa lo que importa.
Los contactos viven en tu cabeza, en el móvil y en un Excel de hace dos meses.
Un CRM que se rellena solo y te avisa de a quién toca perseguir.
Presupuestos, facturas y recordatorios escritos a mano, uno a uno.
Se generan con tus tarifas, se envían y quedan registrados.
Copias y pegas de una herramienta a otra, y algo siempre se queda a medias.
Las herramientas que ya usas hablando entre ellas, sin copiar nada.
Porcentaje de negocios en los que encontramos ese cuello de botella
Un sistema de IA se explica entero en un folio. Estas son las cuatro capas por las que pasa un mensaje, en orden.
Un mensaje por WhatsApp a las 22:40, un formulario, un email.
Qué quiere, si es cliente, si es urgente y a qué servicio se refiere.
Tus precios, tu calendario, tu ficha del cliente. Nada de datos inventados.
Agenda, presupuesta, avisa, actualiza el CRM o pasa a una persona.
Resumen en tu móvil: qué hizo, con quién y qué necesita de ti.
Seis trabajos repetitivos que un sistema hace mejor que una persona a las once de la noche. Pasa el cursor por una tarjeta para ver cómo funciona.
Responde en segundos a la hora que sea, con tu tono y tus precios de verdad.
Da huecos reales, reserva, confirma y recuerda el día antes.
Pregunta lo justo, descarta lo que no te interesa y te pasa lo bueno caliente.
Con tus tarifas y tus medidas, en PDF, enviado y registrado solo.
Deja de copiar y pegar de un sitio a otro: los datos viajan solos y sin erratas.
Borradores de redes, respuestas a reseñas y resúmenes de la semana, listos para aprobar.
Estimación para un negocio con tres automatizaciones en marcha: atención de primera línea, seguimiento de presupuestos y volcado de datos entre herramientas. Sale de sumar el tiempo de cada tarea, no de una encuesta. Horas que ya estabas pagando.
Empezamos por un solo proceso, el que más te quema. Cuando ese funciona sin vigilancia, añadimos el siguiente.
El miedo razonable es que diga una tontería a un cliente. Por eso el sistema se monta con límites escritos, no con buena fe.
Responde desde tus documentos. Si la respuesta no está, lo admite y pasa el caso.
Urgencias, quejas, devoluciones o cualquier tema que marques: a una persona en el primer mensaje.
Cada conversación y cada acción, con hora y resultado. Puedes leerlo cuando quieras.
Cuentas y herramientas a tu nombre, sin entrenar modelos con tu información y con lo mínimo necesario.
Así queda el día a día cuando ya está funcionando. Las cifras de las maquetas son un ejemplo de negocio real, no resultados nuestros.
Tu web reserva citas directamente, sin llamadas ni mensajes manuales.
El sistema responde, confirma y recuerda por ti. Tú solo apareces.
Pedimos la reseña automáticamente cuando el cliente está satisfecho.
Lo que hacías a mano cada semana lo hace el sistema. Suma horas, no herramientas.
Cada presupuesto recibe seguimiento solo a los 2 y a los 5 días. Cierras más sin perseguir a nadie.
WhatsApp Bot 24/7. Tu cliente nunca espera.
Recordatorios automáticos y seguimiento para fidelizar.
Métricas en tiempo real de cada parte del sistema.
Tecnologías que usamos: Next.js · Three.js · GSAP · n8n · WhatsApp Business API · Stripe
Agente en WhatsApp y web conectado al calendario: da huecos reales, confirma, recuerda la cita el día antes y avisa a recepción solo cuando hay que decidir algo. Las urgencias siguen pasando a una persona en el primer mensaje.
Cuéntamela en dos líneas. Te digo si se automatiza, cuánto tiempo te devuelve y qué costaría montarlo — sin humo y sin comprometerte a nada.